viernes, mayo 26, 2017

EN UNA ALFORJA AL HOMBRO...


Quiero hacer una pequeña glosa de una de las fábulas de Samaniego; aquella que dice "En una alforja al hombro / llevo los vicios; / los ajenos delante, / detrás los míos: / Esto hacen todos: / así ven  los ajenos, mas no los propios.
 La fábula en cuestión tiene precedentes. Uno de ellos es del autor latino Fedro, que fue liberto del emperador Augusto. Fedro reconoce seguir el modelo del griego Esopo. Del mismo modo, Samaniego sigue a Fedro y, consecuentemente, a Esopo. En la fábula a la que nos referimos, en este caso, la que corresponde a Phaedr. IV. 10, leemos: Peras imposuit Iuppiter nobis duas: / propriis repletam vitiis post tergum dedit; / alienis ante pectus suspendit gravem./ Hac re videre nostra mala non possumus; / alii simul delinquunt censores sumus.
 (Sobre nuestros hombros puso Júpiter dos bolsas de una misma alforja: / en la de la espalda, la que iba repleta de los vicios propios; / en la del pecho, la que contenía los vicios ajenos. / Por esto es por lo que no podemos ver nuestros propios defectos; / en tanto que los defectos ajenos los censuramos tan pronto como se producen)

Todo esto lo he puesto en latín, sin pretensión de atenerme a modelos métricos ya consagrados. Aquí va:  In humeris impositas / duas peras porto; / ambae vitiis repletae, /  meis alienisque. /  Sed haec non video / quia sint in tergo imposita. / Aliena prae me fero: / haec tantum video. / Ex hoc aliena incuso, / propria autem sileo. / 
Hoc faciunt omnes: / Aliena vitia incusant, / de propriis tacent.
(Sobre los hombros llevo / las bolsas de una alforja: / ambas van llenas / con los vicios ajenos / y los míos propios. /  Éstos van en la bolsa / que está en mi espalda. / En la bolsa del pecho / van los ajenos./ Sólo veo éstos, / en tanto que los propios / no los advierto. / Esto hacen todos: / censuran los defectos / del prójimo y, en cambio, / callan los propios)